Montse Tena

"Desde muy niña, siempre le recriminé internamente a mi madre no haberme dado cariño, hacerla culpable de mi baja autoestima i culparla de muchas de las peleas que había tenido con mi marido. Al hacer la constelación i poderme poner en el lugar de ella, comprendí que no me pudo dar más cariño que el que me dió, porque ella tampoco lo recibió i ella con sus palabras lo que quería era que me hiciera una persona fuerte, fui yo la que la malinterpretó. Después de la constelación también cambió la relación entre mi marido i ella, cosa impensable hace tan solo 7 años, ya que no se soportaban (estuvimos 10 años sin sentarnos juntos en la misma mesa) supongo que lo mismo al estar uno en el sitio del otro se entendieron. Algo muy importante para mí que se ha solucionado es la relación entre mi hijo y mi marido. Mi marido es una persona muy exigente i mi hijo es el polo opuesto “la ley del mínimo esfuerzo” siempre le estaba recriminado esto i lo machacaba hasta la saciedad. A partir del día que hicimos la constelación, algo importante ha cambiado, mi marido comprende mucho mejor a mi hijo y en casa han dejado de haber gritos y recriminaciones que al final nos afectaban a todos. A parte de mi experiencia, he podido ver los cambios que ha habido en personas conocidas, las cuales han ganado mucho en calidad de vida al haberse puesto muchas cosas en su lugar. En definitiva le aconsejo a todo el mundo que lo pruebe, porque el poder sentir y ver lo que piensa el otro, nos hace ser más tolerantes i comprender muchas cosas que antes no entendíamos."